Maru Ramos, en el mundo de las joyas “de arte”



Espectáculos » 01/10/2020

María Eugenia Ramos es una varelense que hace muchos años se dedica a la joyería contemporánea. En su taller de Capital, realiza piezas únicas diseñadas y elaboradas a partir de la arena. «Es un material que vengo juntando desde hace mucho tiempo, porque me gusta mucho y me es muy interesante», comentó María a Mi Ciudad y añadió: «Hasta hace un tiempo trabajaba mucho con madera y metal, por lo que decidí experimentar con otros elementos, uno que me representara y recordé que tenía guardada arena de viajes e incluso un frasco que me regaló mi marido de un viaje».
La artista asegura que le fue muy difícil trabajar con este componente, puesto que no lograba darle volumen ya que es muy volátil. «La llevé conmigo a los distintos espacios donde fui estudiando, porque quería que la arena fuera el protagonista de mi trabajo y no la quería encerrar en un frasquito de vidrio o en un anillo», dijo.
Estos «accesorios» son portables, es decir, que pueden ser llevados en el cuerpo. Aunque, están compuestos por un 90 por ciento de arena solidificada, manteniéndose así la textura rugosa propia de la playa. «La obra se llama impermanencia, es bastante minimalista, en el sentido de que si esas piezas se mojan desaparecen, que es lo que lo vincula con lo artístico, con aquella filosofía de vida que busco transmitir», exclamó y agregó: «El año pasado, esas piezas fueron seleccionadas en la Semana de la Joyería en Atenas, después un broche estuvo en una exposición en Hungría y un par de estas piezas se exhibieron en Portugal». También participó de una exposición en Amsterdam.
La mayor parte del trabajo de María Eugenia, se pudo ver en exposiciones, principalmente en el exterior. Muchas de sus piezas fueron presentadas en convocatorias, exhibidas en galerías y hasta participaron en algunas muestras itinerantes en Europa. Maru cuenta con su propia marca de joyería online, la cual promociona a través de la red social Instagram bajo el nombre: @joyasmukenia, donde publica sus producciones y vende de manera nacional e internacional. «Cualquier persona que quiera contactar conmigo para un trabajo lo puede hacer por medio de esta red social, no trabajo a pedido porque no copio, pero si buscan algo especial puedo ofrecerles algunas ideas», aseguró.

Su primera exposición fue una colección llamada «Redes». «La idea de esta obra, era explicar lo que para mí era la comunicación en las redes sociales, enfocada con esa conexión/desconexión», comentó la artista y añadió: «A partir de eso trabajé con piezas volumétricas que a la vista son muy industriales, me basé en los gráficos que generan las redes sociales, presentando a la comunicación un poco desordenada».
De las piezas que fueron parte en aquella convocatoria de Estados Unidos, el collar fue publicado en el libro «500 necklaces» (500 Collares). Desde entonces, se abocó más a lo contemporáneo, sin dejar de producir piezas tradicionales. Esa publicación fue una sorpresa para ella: «No quería ser parte de la convocatoria, pero me insistieron tanto que accedí, desde entonces fue como un empujón para abocarme en lo conceptual, en tomarme el tiempo para leer, investigar, buscar información y trabajar de otra manera; que eso es lo que tiene interesante la joyería contemporánea.»
La joyería contemporánea, o de arte, difiere mucho de la tradicional o lo que se entiende como «joyería de banco». Puesto que, anteriormente este era un oficio de transmisión familiar. Con el paso del tiempo, apareció este movimiento que nace en Europa, que es un estilo de trabajo donde hay detrás una investigación y una exploración. Con lo cual, las piezas no tienen un valor material o de diseño sino en lo artístico; en el sentido que, lo que se busca es poder contar algo a través de un concepto. «Es simplemente sentarse a producir una pieza en metal, o en otro material, porque la base está en tener una idea que derive en un resultado que no sea convencional», Explicó.
Maru incursionó en la joyería contemporánea por curiosidad, ya que su carrera de base era publicidad. Con esto, logró combinar ambas pasiones y reproducirlas en la cotidianidad de sus creaciones. «En la búsqueda de un curso o taller, siempre me encontraba con orfebres y por lo general quería dedicarme a algo más artístico» dijo y añadió: «Hasta que, finalmente, me topé con el taller de diseño y producción de joyas contemporáneas de María Medici, quien me enseñó sus técnicas y me incentivó a seguir con esta profesión.
Después de esos tres años, buscó en otros cursos y espacios donde adquirir más herramientas. Fue así que llegó a estudiar al taller «La Nave» de Jorge Castañón, un referente de la joyería contemporánea a nivel mundial y miembro fundador de Joyeros Argentinos.
Maru se dedicó durante 15 años a la comunicación y, hoy en día, está muy asociada con su trabajo. «Muchas veces me cuestiono el hecho de no poder vincular una cosa con otra y busco siempre transmitir un mensaje con lo que hago», dice y agrega: «Cada una de mis piezas de arena o de metal dice y recuerda algo, es un mensaje de que estamos vivos, sobre todo en este momento». Actualmente sigue dedicándose a sus colecciones y está muy interesada en incursionar en la curaduría para abocarse más en las selecciones de joyas y trabajar, en algún momento, en el armado de exposiciones con alguna temática. Por otro lado, también ejerce la docencia en este campo brindando talleres, que debido a la situación actual, planea llevar de manera virtual.
Es muy común que el trabajo que esta artista contemporánea realiza, sea confundido con la bijouterie. Sin embargo está muy alejado de eso. En este tipo de joyería es imposible encontrar dos piezas iguales; ya que cada una, más allá de sus similitudes, tiene algo propio del artista que la vuelve única.


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