Mala praxis en el hospital Mi Pueblo



Salud » 02/04/2023

Hasta hace poco más de dos años, Judith Gonzalo tenía 16 años y una vida feliz. Cursaba el secundario con muy buenas notas, practicaba artes marciales, y su estado de salud era óptimo. En 2021 fue operada en el Hospital Mi Pueblo y quedó parapléjica.

Hasta hace poco más de dos años, Judith Gonzalo tenía 16 años y una vida feliz. Cursaba el secundario con muy buenas notas, practicaba artes marciales, y su estado de salud era óptimo. En 2021 fue operada en el Hospital Mi Pueblo y quedó parapléjica.
El abogado de la familia de la joven, Dr. Osvaldo Maddaleno, relató a Mi Ciudad lo que ocurrió: «el 17 de marzo del 2021, a las 8 de la mañana, Judith, fue a la guardia del Hospital Mi Pueblo de Florencio Varela, para hacerse atender por fuertes dolores abdominales. Allí demoraron varias horas en darle un posible diagnóstico. Recién después del mediodía un médico con mayor experiencia y luego de un recuento de glóbulos blancos y descartando una infección urinaria, diagnosticó lo obvio, una apendicitis aguda de muchas horas de progreso. Sin embargo, pese a la gravedad del cuadro y la necesidad de intervenir inmediatamente, le dijeron que no había quirófano ni cama disponible. El protocolo de guardia indica la derivación inmediata a otro nosocomio, pero la hicieron regresar al día siguiente, lo cual es un acto de negligencia gravísima, ya que ese cuadro no admite demoras. La enviaron a su casa, donde su situación se siguió agravando, y al día siguiente, el 18 de marzo, concurrió a primera hora, a las 8, pero recién a las 17 la ingresaron a quirófano. La primera mala praxis fue la deficiente atención hospitalaria por Guardia por el mal manejo de la emergencia, haciendo que la paciente siguiera incubando un apéndice agudo, con grave riesgo de vida por peritonitis, etc.
En el quirófano y pese a que ya era previsible una operación prolongada por el tiempo transcurrido, la anestesista solo le aplicó una raquídea, anestesia de menor duración y para cirugías más cortas. En el transcurso de la cirugía, la cobertura anestésica se terminó, y el terrible dolor sufrido por la paciente al estar bajo intervención abdominal, le provocó un reflejo vagal que indujo un paro cardiorespiratorio, que intentaron revertir con maniobras de resucitación. Pero al no estar intubada se perdió un tiempo precioso y ya con un daño neurológico irreversible, pasó a UTI donde solo pudieron mantenerla con soporte de vida, y comenzó la maniobra de encubrimiento por parte de todo el personal involucrado. Los partes, tanto el quirúrgico firmado por el cirujano a cargo del quirófano), como el anestésico son contradictorios y están redactados solo para intentar encubrir una negligencia tan grosera. Luego ante la gravedad del daño causado, la derivaron al Hospital El Cruce donde nada pudieron hacer, más que redactar un parte realista y serio sobre el estado de Judith».
Luego, agregó: «La misma anestesista en su informe pre quirúrgico dijo que Judith tenía un estado de salud impecable, y salió de la cirugía parapléjica, con daños neurológicos irreversibles, todo ello por hipoxia intra operatoria causada por mala práxis tanto en anestesia como en la dirección del quirófano».

La causa se encuentra a cargo de la UFI 7 de Florencio Varela.
Al respecto, Maddaleno dice: «la Fiscal a cargo, como la Secretaria y el personal de la Unidad Funcional han intervenido en forma muy rápida, secuestrando la Historia Clínica el mismo día de la denuncia y han llevado el proceso con total diligencia y profesionalidad, pero el cuerpo médico legista de la Provincia de Buenos Aires, ha ejercido hasta ahora una lamentable defensa corporativa, excusando con causales insólitas a los profesionales involucrados, ello y no otros son los causantes al momento de que la UFI 7 no pueda avanzar con las imputaciones formales por negligencia y mala práxis médica. Ese es el reclamo más fuerte de la familia al momento».


TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE