Varela se seca



Informe Especial » 01/04/2026 07/04/2026

El agua, ese recurso vital e invisible, se convierte en protagonista de una crisis silenciosa que avanza bajo nuestros pies.

El agua, ese recurso vital e invisible, se convierte en protagonista de una crisis silenciosa que avanza bajo nuestros pies. Florencio Varela, como la mayoría de los municipios del oeste del Río de la Plata que integran el AMBA, depende en un 100% de la extracción de aguas subterráneas para abastecer a su población, su producción agropecuaria e industrial y su incipiente desarrollo urbano. Sin embargo, no existe un plan de mitigación local ni una política pública sostenida que priorice este recurso estratégico desde el municipio, a pesar de tener una subsecretaria de ambiente.
Este recurso del subsuelo se encuentra en alerta como lo expresan estudios recientes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) que advierten sobre la variación de niveles en los acuíferos someros del partido, particularmente en la cuenca del arroyo Conchitas-Plátanos. Allí, el acuífero semiconfinado Puelche, principal fuente de agua para uso doméstico, industrial y rural intensivo, muestra un descenso sostenido en sus niveles desde 2010, producto de la extracción intensiva y la falta de recarga natural.
La situación se agrava por la presión creciente del cambio climático, que comprende el aumento de temperaturas y la irregularidad de las lluvias que reducen los excesos hídricos anuales, fundamentales para la recarga del acuífero Pampeano, que también presenta signos de estrés hídrico.
La hipótesis que se desprende de estos estudios es clara, el aumento sostenido de las temperaturas y la expansión urbana sin planificación hídrica están llevando a una sobreexplotación de los acuíferos que podría derivar en su salinización irreversible hacia 2030. Esta advertencia no es nueva, ya en la década del 60, técnicos del JICA (Agencia de Cooperación Internacional del Japón) en su visita a Florencio Varela en el marco de un estudio regional alertaban sobre la fragilidad del sistema hídrico subterráneo en zonas de llanura pampeana.
La problemática no es exclusiva de Florencio Varela, el 70% del AMBA se abastece del acuífero Puelche, cuya sobreexplotación y falta de monitoreo coordinado entre municipios lo convierten en un recurso en riesgo sistémico. La presión demográfica, el avance del cemento y la expansión de la frontera urbana sin control agravan el cuadro.
A pesar de la gravedad, el municipio de Florencio Varela no cuenta con un programa integral de gestión del agua subterránea. No hay campañas de concientización, ni monitoreo público de pozos, ni ordenanzas que regulen la perforación o el uso productivo del recurso. No hay un estudio técnico con propuestas de mitigación, que incluya la creación de un observatorio hídrico local y la promoción de tecnologías de riego eficiente. Todo esto a pesar de que el abogado Andrés Watson fue parte del directorio de AySA. Por lo tanto, vecino, no hay secretaria de la municipalidad que tenga visión, que proponga ejes de trabajo a largo plazo, y eso que la gestión ya tiene décadas en la administración del municipio. El área agropecuaria de la municipalidad que depende de la Secretaría de Industria y «desarrollo productivo» no ha presentado ningún estudio que permita mejorar los sistemas de riego de cultivos en vista del cambio climático, asegurando la producción de alimentos y el arraigo de la familia rural. Tampoco lo ha hecho obras públicas.
Querido vecino, todo esto no es raro, es incompetencia. El intendente tiene un ejército de asistentes, 13 secretarios que a su vez poseen subsecretarios, que a su vez poseen directores generales, que a su vez tienen directores y otras yerbas. Todo este personal no ha aportado a estos temas significativos y el recurso agua se encuentra en estado de reducción calamitosa. Sin agua no hay desarrollo, ni ciudad que crezca ni producción que alimente.
Para los especialistas el año 2030 podría ser el punto de no retorno. Geólogos argentinos como Mónica Salvioli y Joaquín Gil advierten que, de continuar esta tendencia, la salinización de los acuíferos será un hecho en menos de cinco años, afectando no solo la potabilidad del agua sino también la viabilidad de la producción agropecuaria. El agua que no vemos podría convertirse en la gran ausente del futuro varelense. ¿Qué Florencio Varela queremos mirar? ¿El que crece sin agua ni planificación, o el que se atreve a pensar su subsuelo como bien común? La respuesta no puede esperar. Este es también el Florencio Varela que no miramos.


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