ANA GABRIELA, LA MARINERA VARELENSE

Ana Gabriela, la marinera Varelense



Sociedad » 10/07/2020

En la Armada Argentina conocí el compañerismo y la camaradería total

Destinada en el Batallón de Seguridad del Estado Mayor General de la Armada (BISA) la joven marinera de Florencio Varela, Ana Gabriela Canosa, desempeña su servicio en el Edificio Libertad. Recién egresada como Marinero Segundo Tropa Voluntaria, contó cómo descubrió la Institución, sus sentimientos y la importancia de Jurar la Bandera.


La Marinero Segundo Ana Gabriela Canosa tiene 21 años y egresó en diciembre del año pasado como Tropa Voluntaria en la especialidad Vigilancia y Seguridad. Sin familiares en la Armada Argentina o conocimiento alguno de la Institución, confiesa que desde chica fue como un sueño ser parte de una Fuerza Armada: “Cuando veía algún militar, me entusiasmaba con la idea de serlo, pero lo veía como un deseo muy lejano”.


Un amigo de su pareja Ángel, Santiago Caliva, le comentó la idea de ingresar a la Institución, él se había inscripto y este hecho despertó en Ana poder concretar ese deseo lejano de niña. “Yo no terminé el secundario y me pareció una buena oportunidad. Además de ser una excelente salida laboral, en mí es una cuestión de amor a la Patria porque soñaba con hacerlo”, expresó.


Contó que no salía de su asombro cuando fue pasando por todas las etapas de selección y fue quedando: “no podía creerlo hasta que lo logré. La Armada me abrió muchas puertas, el ámbito es muy diferente al civil, no lo conocía, y me encontré con un ambiente muy lindo, de una camaradería y compañerismo total, que es lo que para mí sobresale en la Institución y lo que más me gusta”, destacó la joven.
“Me encontré con algo muy lindo y diferente; conocí gente con muy buenos valores e hice grandes amistades. Es un trabajo hermoso y estoy muy agradecida con la Armada y con mi destino, por lo que me brinda todos los días”, agregó.


Cada 20 de junio, quienes ingresan recientemente a la Armada Argentina luego del período de instrucción básica, juran fidelidad a la Bandera Nacional, al igual que lo hicieron los soldados de Belgrano con la enseña patria frente a sus ojos. Este año, en especial, se cumple el Bicentenario del fallecimiento del General Manuel Belgrano y los 250 años de su nacimiento.


El juramento es el momento más sublime en la carrera militar, ya que varones y mujeres frente a sus superiores, pares y seres queridos, prometen servir fielmente a la Patria hasta entregar su vida, si ésta le fuera requerida en su defensa.


Así lo hizo Ana Gabriela junto a otros tres compañeros Marineros Tropa Voluntaria de la Armada, quienes participaron de la ceremonia en conmemoración del Día de la Bandera en la sede del Ministerio de Defensa, donde por videoconferencia el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, les tomó juramento junto a jóvenes de las otras Fuerzas Armadas, en representación de todos los recién egresados de las Instituciones.


“Fue un orgullo jurar por mi Bandera, fue algo increíble y no tengo palabras para poder describirlo; un verdadero orgullo. Servir a la Patria es todo, y ese momento se resume en la Jura a la Bandera, cuando uno jura dar la vida por ella y si tengo que darla, estoy dispuesta a ello, no tengo ninguna duda”, dijo con emoción.


Este momento ya forma parte de un hermoso recuerdo para toda su vida “en mi corazón y en mi amor a la Patria por siempre”. Ahora que ella cumple a diario con el sueño de ser parte de la Institución, su próximo anhelo es ascender en la carrera y seguir creciendo profesionalmente: “Me encantaría seguir con la carrera, luego de la marinería ser parte del Cuerpo Permanente de la Armada. Me siento honrada, feliz y contenta, mi felicidad actual es gracias a la Armada”, enfatizó.
Ana nació en Florencio Varela, en octubre del ’98; donde viven actualmente sus padres y hermano. Cuando decidió ingresar a la Armada, sus padres se sorprendieron gratamente: “Mamá es de Paraguay pero ambos no sabían mucho de la Fuerza y lo veían como algo imposible de realizar, es decir, nunca se imaginaron una hija militar en la Armada”, contó.


“Desde el primer momento recibí su apoyo y su cariño, incondicionalmente estuvieron para mí, tan contentos y felices como yo”, aseguró, y recordó el momento en que llegó por primera vez a su casa con el uniforme, “mamá no paraba de llorar de la emoción”.


De su querida localidad natal, Ana recuerda con cariño su primaria en la escuela N°63, y al “Polideportivo La Patriada”, donde practicó natación y gimnasia muchos años; un lugar que en palabras de Ana: “da mucha contención y oportunidades de desarrollo a los jóvenes y adolescentes”. Ambos lugares grabaron momentos hermosos en su infancia y adolescencia.


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