Rafael Koziol, la miel como tradición familiar



Edición Impresa » 01/07/2021

Desde muy joven Rafael Koziol crió abejas. Aprendió el oficio de apicultor de su familia, continuando esta actividad que beneficia al medio ambiente. Esta labor que premia la constancia lo llevó a ganar un premio en el Primer Concurso Provincial de Miel. Más allá de los obstáculos que le puso la pandemia, este apicultor local busca salir adelante no solo en forma individual: es junto a su padre socio fundador de una cooperativa en actividad desde 2002 y con matrícula oficial desde 2006, nacida para crear un espacio de vinculación y colaboración al que los productores pequeños y medianos de la región tuvieran acceso.
Aquellos conocimientos traídos de Europa, hicieron que su padre en 1964 llegara a Florencio Varela y se convirtiera en uno de los primeros apicultores del distrito, siendo para Rafael una cuestión hereditaria. Para él este trabajo significa mucho más, porque –explica -se genera una simbiosis con el medio ambiente muy particular, siendo una de las actividades más benéficas, que le retribuye mucho a la conservación y preservación del mismo. «La apicultura no produce residuos, no se trabaja con componentes tóxicos, el producto no sufre transformaciones por métodos industriales. Como es extraído del panal llega al consumidor, es un emprendimiento comercial que, además es grato y satisfactorio para el alma», comento con entusiasmo a Mi Ciudad.
Su trabajo fue reconocido varias veces y este año ganó el tercer puesto en el primer Concurso Provincial de Miel 2021, organizado por el Ministerio de Desarrollo Agrario. «Nos pone muy contentos. Todos estos reconocimientos nos dan un empujón, nos incentivan para seguir trabajando en el mismo sentido y siempre tratando de mejorar», comentó. Junto a otros miembros de la cooperativa Surgba, desde 2013 a 2015 ganaron el primer premio en la Fiesta Provincial de la Miel en San Vicente, en 2019, se llevaron el segundo puesto en la «Fiesta de la Miel de Florencio Varela» y luego obtuvieron el primero, segundo y tercer premio en el Primer Congreso Apícola del Periurbano, que se desarrolló en Moreno.

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