Es domingo. Algunos parroquianos toman fresco en la vereda. La cancha de bochas y el bar están esperando ser utilizados. Sin embargo Ernesto Q. Bargas (76) continúa trabajando. Ahora limpia su flamante oficina y nos invita a pasar.
Es domingo. Algunos parroquianos toman fresco en la vereda. La cancha de bochas y el bar están esperando ser utilizados. Sin embargo Ernesto Q. Bargas (76) continúa trabajando. Ahora limpia su flamante oficina y nos invita a pasar.
-Más allá de profesiones, lo suyo es trabajar…
-Si. Soy gendarme retirado y ahora trabajo para la comunidad presidiendo el Club Villa Susana. Tengo la suerte que siempre soy Presidente en cualquier entidad que me necesite. Actualmente presido está entidad y el LELS, que es un centro de salud en el barrio La Esmeralda.
-¿Y cómo es que abandona Gendarmería y se dedica a la comunidad?
-Yo no soy de acá, soy de Nogoyá, Entre Ríos. Vine a Florencio Varela, me casé con Maria Claudia Dobal y encontré a este club que era un ranchito , humilde, familiar. Y en 1945 comencé a trabajar como Presidente. En 1954 obtuvimos la Personería Jurídica como corresponde. Empezamos a modificar los estatutos y a hacer todo lo que le hace falta a una entidad de bien público. A mí me gusta trabajar para la comunidad, quiero a las instituciones porque es lo que me enseñó mi padre para que yo hiciera esto. Siempre pienso en ello y quiero a los niños, soy un incansable trabajador en el ámbito social más que en todo. En el LELS se atiende a muchas personas todos los meses, 1200, 1300 , es un centro de salud muy bueno en el cual tiene que ver la Curia y también la Municipalidad. El terreno fue un regalo de la Caja Nacional de Ahorro y Seguro y está a nombre de la Curia.